martes, 27 de agosto de 2013

OCTUBRE ROJO


Y pasa y termina otro verano en Talavera de la reina. Ya el tercero. Diferente; como todos. Y revuelto, como siempre. Estas semanas son apáticas hasta para explorar.

Con la vuelta al cole arranca el curso político. En España un otoño caliente, o eso dicen los que saben. Yo prefiero un octubre rojo. Los otoños calientes solo sirven para indignar mucho a la gente y luego nada. Ni tan si quiera para echar a un miserable presidente del gobierno. Y terminaremos el cole allá por el mes de junio, con elecciones a un Parlamento europeo que no decide nada en una Europa que manda todo; sumisa al control de la Troika.

Y en el resto del mundo mundial quizá no lleguemos a ese añorado mes de octubre. Siria, Iran, Rusia, EE.UU. y la NATO se empeñan en teñir de sangre Oriente Medio, junto con otras -una vez más- supuestas armas químicas. Eso si han tenido que pasar dos años de guerra , 200.000 muertos y un millón de refugiados para que??!! Para esto?: Según el brillante ministro de exteriores británico la intervención se centrará en la destrucción de las supuestas armas químicas; y una vez destruidas, eso si, pueden ustedes seguir matandose. Aquí paz y después gloria. #Noatodaslasguerrasdeestemundo.

Me voy unas semanas de viaje esperando llegar hasta Leningrado. Otro septiembre. Hasta octubre. Otro octubre rojo. Noventa y seis años después de la Revolución que cambio el S.XX. Esperando traer la mochila llena de ideas renovadas, incluso para impulsar mi actividad bloguera y seguir explorando y haciendo mi camino.

Gracias a los que en estas semanas me habéis seguido preguntando por Explorando. 
Lo dicho. Nos vemos y leemos en octubre -rojo-. Salud.

miércoles, 15 de mayo de 2013

15 M DOS AÑOS DESPUÉS: LOS MOVIMIENTOS SOCIALES.

Las crisis agudizan el ingenio y son causas sociales fundamentales del inicio de las grandes revoluciones de la Historia. Hoy estamos ante lo que es , probablemente, la mayor crisis del capitalismo tras el crack del 29 y camino de superarlo.

Recuerdo perfectamente que los días anteriores y posteriores estaba en Italia, siguiendo el Giro, y cómo llegaban las noticias a través del wassap, twitter, o incluso la televisión, es lo que tiene el S. XXI. Las plazas de España se llenaron de personas durmiendo allí y que reclamaban que cambiara algo, que aquello que estaba aconteciendo en su país no estaba funcionando, que era injusto que unos pocos se enriquecieran a costa de la mayoría y que una generación de jóvenes tuviera que largarse con la maletas a cuestas, a lo Paco Martínez Soria, en busca de un mejor destino en la vieja Europa. Recuerdo perfectamente el llegar a Madrid camino de Sol.

Aquel movimiento era muy primitivo, el ocupar las Plazas era una simple reacción lógica a tal estado de indignación, el derecho legítimo que tiene cualquier ser humano a una pataleta y el fijar símbolos. Cualquier revolución que se precie ha de tener sus símbolos, y el del 15M había de ser Sol, la plaza de Sol en Madrid.

La clave para que hoy, dos años después sigamos recordando la fecha, son los primeros meses. El gran trabajo llevado a cabo en las Asambleas de ciudadanos, los barrios, la participación de los compañeros, el involucrarse, el ser partícipes de la toma de decisiones, el creernos que nuestra opinión cuenta, algo tan sencillo como dar el poder a la gente; vamos, una Democracia, pero de verdad.  El 15 M ha sido capaz de implantar un modelo de democracia participativa,  en el que seamos los interesados y afectados los que decidamos sobre lo que nos interesa, no un sistema cerrado dirigido por un partido que se turna en el poder con sus dos caras a cambio de nada y sin pensar en los ciudadanos, sometido vilmente al poder económico.

Y es de aquí de dónde surge el gran legado del 15 M, de ese movimiento tan heterogéneo, de esas asambleas en las plazas, que recogen las grandes demandas sociales, los infinitos atropellos del sistema cometidos en los últimos años y es capaz de canalizarlo en diferentes campos de actuación, y aunque algunos movimientos son anteriores, el aprovechamiento del 15 M por éstos es fundamental, la organización y el impulso de salir a la calle de todos los afectados del sistema es la gran herencia del 15 M, ese que dicen que ha perdido fuerza. Y quizá sí el 15 M, incluso ya no tenga por qué existir como movimiento, pero no importa, ya que el 15 M hizo la tarea más ardua, plantar el germen del cambio, de la revolución, dio origen a sus hijos, que hoy son inmensamente fuertes y es dónde están refugiados todos esos ciudadanos indignados del 15 de mayo de 2011. Stop desahucios, la PAH, la Marea Blanca, la Marea Verde, afectados por las preferentes, los Yayoflautas, Justicia para todos, los escraches o inmigrantes por la sanidad. 

Toda esa gente de las plazas de mayo hoy están juntando un millón y medio de firmas contra los desahucios para una iniciativa legislativa popular que ha sido reducida a la mínima en el Congreso; otro millón de firmas por la sanidad pública en Madrid, que está siendo externalizada o la creación de sistemas de arbitraje para la devolución de los 28.000 millones de euros que han sido estafados a miles de pequeños ahorradores en preferentes. Hoy todo ese movimiento se ha ido especializando para proteger al ciudadano, ya que el Estado no lo hace, si no que está arrodillado ante la Troika. Todos ellos, a su manera son 15 M. Independientemente de los millones de parados, que también, ¿todo esto no es suficiente para buscar una alternativa que funcione?

Y no, ni el 15 M ni ninguno de sus hijos han de convertirse en partidos políticos, eso sería su muerte, que obviamente es lo que quieren. No hay nazismo cuando pretendemos defender a las personas, cuando queremos que los inmigrantes y españoles tengan una sanidad pública, digna y calidad, sin tener que pagar 5 euros/día de hospitalización. No claudicaremos a desahucios que atropellen los derechos de los consumidores mientras son robadas sus casas. No cesaremos hasta que nos sean devueltos los millones de euros estafados en preferentes. Y no queremos una educación que nos condene para siempre a ser unos analfabetos seudofuncionales sin que seamos capaces de poder criticar cualquier alternativa a este sistema. No nos gusta, y por eso saldremos a la calle y nos uniremos a cualquier plataforma, movimiento o asociación que defienda esta idea. Hoy, 15 de mayo de 2013, feliz 15 M.

martes, 7 de mayo de 2013

ESE MADRID

Madrid, Madrid, Madrid; entona el estribillo de aquel viejo chotis que todos habremos escuchado en alguna ocasión. Pero Madrid ya no es aquella capital de la que habla la canción, ese Madrid que iba en blanco y negro hasta el Santiago Bernabéu, tomando esos barquillos que habías comprado en el Retiro, o buscando una de esas salas de cine de la Gran Vía, incluso aquella que se desmelenaba en la movida de los ochenta. Ese Madrid que genialmente retrata Garci -y no aburre- en Tío Vivo 1950. Hoy Madrid es la capital de la novena economía del mundo -aunque no lo parezca-, lo que significa mucho dinero. 

Desde los ocho años acostumbraba a pasar allí las Nocheviejas. Cuando eres pequeño los recuerdos que te quedan con el paso del tiempo suelen ser imborrables, y para mi francamente gratos. Así, lo primero que ahora me viene a la memoria de Madrid es atravesar el túnel de la A 6 y ver todo un inmenso paraje de luces, coches, naves industriales y centros comerciales por doquier, que idiotizan la mente de cualquier muchacho de provincias, que tiene sus primeros contactos con la cuna del Capitalismo en los primeros años 90.

Hoy España está destrozada por seis millones de parados, pero ves las cifras de Madrid y quizá no sean tan horrendas; por lo que no es sencillo aseverar que este modelo de crecimiento tan brutal no sea el más óptimo. La diferenciación entre señoritos y criados; entre la vieja tasca de barrio y los centros comerciales; los McDonals; los Starbucks o los teatros de siempre; los atascos, la hora punta del metro; o los escasísimos modelos de ocio alternativo, siempre sometidos a un consumo absolutamente desaforado. 

Sin embargo los números son los que son, y Madrid ha sido capaz de mantener las tasas de paro más bajas de todo el Estado - no deja de ser un gran centro económico mundial- y con EuroVegas o no, ha seguido creando puestos de trabajo. Qué puestos?, Cómo de remunerados? Qué condiciones laborales? Pues lo que hemos permitido, claro está, negociación colectiva y protección social a términos decimonónicos, salarios de obreros de hace treinta años en el 2013,... Por ello el sistema crea unos puestos de trabajo míseros y ruines, para que sigamos gastando lo poco que ganamos en alimentar el monstruo. Goya lo pintó hace casi 200 años en Saturno devorando a sus hijos.

Este modelo es el que tenemos y del cual sufrimos todas sus consecuencias y que hoy no podemos, no queremos y no nos atrevemos a cambiar. La manzana en forma de una inexistente libertad de pensamiento es muy poderosa, y cualquier alternativa es siempre sofocada por alguno de los alargados brazos del sistema: fuerzas de seguridad, medios de comunicación o partidos políticos. Sus engranajes son casi perfectos.

Pero hoy escribo estas líneas en uno de esos rincones mágicos que tiene esta ciudad, que sí que los tiene -pensando y divagando acerca de mi futuro-, el césped al lado del parque del Retiro, para rendirle homenaje a ese viejo Madrid del que hablaba el chotis, que se niega a ser devorado por su hijo. Y en eso estamos intentando, no morir cerrando hospitales, universidades públicas, colegios o correos. Ese Madrid cuna de revoluciones e infranqueable ante los franceses en mayo de 1808, el del No pasarán de la Guerra o la Residencia de Estudiantes. Por ese Madrid, por el viejo Madrid que no ha de morir nunca, no habremos de olvidar, como decía el Ché, que la única lucha que se pierde es la que se abandona.

lunes, 22 de abril de 2013

EL SURREALISMO DEL S.XXI

Tras la I Guerra Mundial, París, una ciudad que había sido abrasada por la guerra, una vez más renació de sus cenizas y volvió a alcanzar esa florecimiento cultural por el ha pasado en varias ocasiones a lo largo de su Historia; algo parecido a lo que ha acontecido en el Berlín de los últimos quince años. Las crisis normalmente vienen acompañadas de momentos de cambios, de un período en que es necesaria una reinvención. Eso es lo que trajeron Las Vanguardias, y concretamente el Surrealismo, ese movimiento que pretendía a través de cualquier arte plástica "explicar el funcionamiento real del pensamiento humano",  según lo que decía Bretón hacia 1924.

Pues han pasado 89 años desde el Manifiesto Surrealista, se ha adaptado y retorcido el término vanguardista hasta límites inimaginables, y es mucho más sencillo de comprender El Surrealismo, que las actitudes y comportamientos que derivan de aquel pensamiento humano.

Maratón de Boston el pasado 14 de abril de 2013. Un artefacto casero hace explosión causando tres muertos y decenas de heridos. Circunstancias extrañas rodean los hechos y toda la Nación Americana buscando a los culpables hasta en los jardines de sus casas, no pueden salir a la calles hasta que sin saber cómo ni dónde han conseguido darles caza. No es por menospreciar el modus operandi de las películas Hollyboodienses, pero hemos de saber montar ciertos tinglaos en su justa medida. Al día siguiente de la explosión, doce subsaharianos fallecieron en una patera intentando llegar a España esperando un futuro mejor. Evidentemente no sabían dónde venían, pero querían o les habían engañado a hacerlo, habían pagado a una mafia unos 4.000 euros y se quedaron por el camino. ¿Valen más los Bostenses maratonianos que los doce usuarios de la patera; alguien oyó hablar de esto último?. ¿Qué nos importan, los muertos, o dónde acaecen? No es demagogia, es la consecuencia del funcionamiento del pensamiento humano, es surrealismo puro, crudo, pero muy real.

En Mali, tras la intervención militar del pasado enero han muerto 8.000 malienses y en la frontera con Mauritania se ha constituido un campo de refugiados que acoge a unos 70.000 deportados de la guerra, dado que Francia y la Unión Europea tenían que defender su libertad en territorio subsahariano, como si esto fuera el Risk. Bretón, y otros surrealistas como Appollinaire o Dalí -en ciertas épocas- cuando creaban intentaban acercar sus obras al público llano, era el arte del socialismo, y como tal intentaban explicar su visión del pensamiento humano, de los sueños y de las emociones. En Mali no hay nada que explicar; y mucho menos que entender, por mucho que Hollande venga a darnos una lección magistral de qué es el neocolonialismo francés.

En España, país que vio a nacer a grandes surrealistas del S. XX, como Dalí, Buñuel o Miró, la señora que dirige el partido que sustenta al gobierno, ha comparado a los líderes de ciertos movimientos sociales con el populismo que apoyó al nazismo hace también noventa años. La Europa de entre guerras, como cualquier época de crisis, supuso un auge social e intelectual destacadísimo y hay que diferenciar al nazismo del surrealismo, aunque ambos términos finalicen en ismo. No es lo mismo quemar judíos que señalar con el dedo a personas partícipes de un sistema que ha generado miseria, desigualdad e injusticia allá por dónde ha pasado.

Pero sin lugar a dudas la gran obra maestra del surrealismo del S.XXI es la guerra de Siria. La sociedad fielmente reflejada en las Naciones Unidas permanece impasible en lo que los muertos se van acumulando en las cunetas de Damasco. Siria es un polvorín, no tiene grandes recursos naturales y, ¿para qué vamos a intentar detener el genocidio? Mucho que perder y poco que ganar. Difícil es ponerle números al conflicto, según las fuentes, pero debe andar rondando los 100.000 muertos y un millón de refugiados en los diferentes campos y fronteras sirias. Van pasando las fechas y se van añadiendo los ceros, como si no pasara nada, alargándose, como la persistencia de la memoria. 

Y hoy casi noventa años después de aquél Manifiesto Surrealista me veo absolutamente inane de encontrarle explicación a los acontecimientos que nos rodean, idiotizados por un sistema que medio nos satisface y no nos deja morir de hambre en el Norte y que silencia aquello que ocurre de Gibraltar para abajo. Qué razón tenía André Bretón, mucho más fácil aquel movimiento vanguardista, que explicar las reales consecuencias del pensamiento humano.

martes, 2 de abril de 2013

NOVARTIS Vs. INDIA: EL DÍA DE LA VICTORIA.



Literalmente Novartis significa nuevas artes, nuevas habilidades, con el objeto principal de facilitar nuevos y mejores medicamentos a los pacientes y médicos de todo el mundo. Qué bien suena, a que sí, ahora bien, ¿a qué precio?. Novartis no es Nike, Ikea, Coca cola, o cualquier otro símbolo del brutal capitalismo imperante hoy día; Novartis, es mucho más que todo eso. Es una empresa de medicamentos, y como tal, compra y vende salud. 

Novartis, como la conocemos hoy día nace el uno de enero de 1997, tras la fusión de tres grandes empresas químico-farmacéuticas del sector, Geigy-Siba y Sandoz. Estas empresas tienen sus orígenes a finales del S.XVIII y su gran explosión económica en la primera mitad del S.XX, aprovechando la coyuntura que generaron las dos grandes guerras. Tras la fusión, la nueva gran empresa instala su domicilio social en Basilea, Suiza. El grupo Novartis hoy tiene 130.000 empleados y opera en 140 países del mundo. Imaginenemos el volumen de millones de euros que pueden mover anualmente y el lobby que es para los Estados de todo el mundo, constituido como gran grupo de presión a la hora de comprar y vender medicamentos. Juegan con la salud de los habitantes de este planeta por un puñado de miles de miles de millones de euros. 

Novartis es un gigante de la investigación en el ámbito del desarrollo químico farmacéutico, llevan ya muchos años estando a la cabeza tanto en inversión como en resultados y extiende sus tentáculos a todos los centros de poder mundiales. Véase el claro ejemplo de la gripe A; sí, esa pandemia a nivel mundial que iba a traernos una gripe como la de 1917 y que iba a dejar los 7.000 millones de habitantes del planeta azul reducidos a la mitad. Vaya, no acertaron las predicciones, se inventaron una cuasi crisis humanitaria, de esas que salen por la tele, e hicieron que los Estados compráramos vacunas a cascoporro gastándonos miles de millones de euros absolutamente para nada. Se lo inventaron por qué les dio la real gana, para llenarse los bolsillos. ¿Y quién estaba detrás de la patente de la vacuna de la Gripe A? Sí, claro, la protagonista de nuestra historia de hoy.

Y al otro lado de la confrontación India, la duodécima potencia económica mundial, mil doscientos millones de habitantes; un índice de desarrollo humano paupérrimo y una distribución de la riqueza con una de las desigualdades mayores del Planeta. El Estado Indio tiene unas necesidades muy claras: su enorme población padece importantes enfermedades y los recursos con los que cuenta no son suficientes para hacer frente al pago de los medicamentos patentados por Novartis. Usan medicamentos genéricos amparados en la Ley India de patentes de 2005.

Ante esta situación India comenzó a conceder patentes a determinados medicamentos con el objeto de cumplir con los acuerdos comerciales internacionales, por cierto, muy bien negociados por la farmacéutica, y recogiendo en el mencionado cuerpo legislativo de 2005 la conocida como cláusula 3 d, que establece que no son patentables las modificaciones de medicamentos ya existentes, práctica conocida como "reverdecimiento de patentes", con el único objeto de extender el monopolio sobre el medicamento patentado.

Novartis presentó la primera demanda en protección de la propiedad intelectual en el año 2006, alegando que la norma iba en contra de los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio -organismo que se caracteriza claramente por velar por la igualdad de los conciudadanos del mundo mundial- y la Constitución India. La primera instancia dijo que no, pero Novartis apeló ante el Tribunal Supremo Indio. En el día de ayer, uno de abril, el día de la victoria, habemus sentencia y Novartis tuvo que hincar la rodilla, por lo que a partir de ahora ha de permitir que los conciudadanos de India puedan curarse con medicamentos  con precios accesibles a sus recursos, medicamentos genéricos que violan el derecho a la propiedad intelectual de Novartis, que no a la salud de los indios. Cuestión de bienes jurídicos que proteger; nada más.

Por desgracia hoy día, la investigación e innovación de productos farmacéuticos es financiada por los precios elevadísimos e inaccesibles del pago de los monopolios de patentes. Al otro lado unos pacientes y unos Estados que no pueden pagar estos medicamentos en los países en vías de desarrollo, que son los países más poblados y con mayor demanda, como es el caso de India. A ver si tomamos nota, y ya que tenemos que jugar a las normas del Mercado, juguemos, pero pensando en mejorar e innovar de verdad los medicamentos, y no en alargar las patentes de los ya existentes poniendo palos en las ruedas de la Salud de las personas, y siempre, una vez más, la de los más desfavorecidos. Basura de sistema aquél que va a proteger siempre a los más ricos, mientras veja la salud de los más pobres, incluso hasta la muerte.

martes, 12 de marzo de 2013

LA DELGADA LÍNEA ROJA.

La Revolución Bolivariana de Venezuela, dirigida por el comandante Hugo Rafael Chávez Frías, ni tan si quiera ha podido salir de su puerto tras las elecciones del pasado mes de octubre. Los peores auspicios se cumplieron y apenas cinco meses después de haber vencido rotundamente en los comicios falleció el pasado cinco de marzo. O quizá no, quizá ya había fallecido antes, incluso en Cuba. Poco se ha sabido de su enfermedad; menos se sabrá de aquí en adelante y nada ha de importar a partir de ahora. La Historia es así de cruel.

Lo más relevante de estos años del Chavismo es la puerta que ha quedado abierta y la senda del camino señalada con miguitas de pan. Para Maduro o quien corresponda. La Revolución de Venezuela ha de proseguir el camino iniciado, en nombre de la Justicia Social y de la igualdad queda mucho por recorrer. Maduro, como bien ha dicho, "no es Chávez, sino hijo de Chávez", y bien, ojo, pero no por ello hemos de creer que estamos por encima de lo divino y de lo humano; de las leyes y de la Constitución; e incluso por encima de la propia Revolución. Eso ya ha ocurrido y la Historia tiene muchos precedentes. Ya decían los romanos que es la maestra de la vida.

No es demasiado difícil de buscar, a pesar de su longitud, en su art. 233.2, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela prevé lo siguiente: "Cuando la falta absoluta del Presidente electo se produzca antes de la toma de posesión de éste -como es el caso de Hugo Chávez, que no pudo tomar posesión el pasado 7 de enero-, se procederá a una nueva elección universal directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes -como ya han sido convocadas para el próximo 14 de abril. Bien hasta ahí.- Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente se encargará de la Presidencia de la República el Presidente de la Asamblea Nacional". Lo que nos lleva a que el Presidente, en este período transitorio, habría de ser el actual Presidente de la Asamblea, Don Diosdado Cabello, parece claro, ¿no? Pues parece ser que no. No es necesario ser un fino jurista para percatarnos del pequeño detalle.

El pasado ocho de marzo, tras el funeral de Estado de Chávez, Nicolás Maduro tomó posesión del cargo de Presidente interino, hasta la toma de posesión del electo el próximo 14 de abril, con el beneplácito del Tribunal Supremo, que legalizó su triquiñuela judicial. ¿Le correspondía verdaderamente? O alguien se ha excedido en sus funciones atribuidas por Chávez en su último acto público? ¿Tanto nos costaba haber hecho las cosas bien otorgando la Presidencia interina a Cabello y presentar como heredero al trono del Chavismo a Maduro, como postuló el Comandante? 

Maduro ya ha desempeñado funciones importantes en el último Gobierno Chávez, tras haber dejado su puesto  como representante sindical. Buenas relaciones con los grandes de latino américa, Brasilia y Buenos Aires, el manejo del aparato del Estado unido al sentimentalismo tras el fallecimiento del Comandante otorgan a Maduro una victoria casi segura frente al candidato Capriles. La victoria será en nombre de Chávez.

Ante lo que ocurra las dudas me asaltan, y el tiempo, como siempre, dará y quitará razones, pero los caminos de la Revolución son peligrosos, y de ahí al despotismo muy delgada es la línea roja y en reiteradas ocasiones ha sido franqueada. Dicho esto, suerte a Maduro, que será la suerte de la Revolución Bolivariana, y por ende, del pueblo de Venezuela. Veremos.

jueves, 7 de marzo de 2013

A MIS VEINTE Y DIEZ.

Era el 13 de febrero de 1983 y aproximadamente las 21:30 horas de la noche, un domingo de carnaval muy frío  y con bastante nieve en las calles de Salamanca. Una pareja de jóvenes salmantinos, Ángel y Elena, acababan de tener a su primogénito. Un poco trasto. 


Nunca me ha importado demasiado el tema de hacer años, la verdad, y cambiar de década tampoco. Eso sí, estoy en un punto, en medio de todo, en que es recomendable echar la vista atrás y ver el camino recorrido, en los scouts lo llamábamos evaluación, incluso podría permitirme el lujo de decir DAFO; sí, quizá esté en un punto DAFO de mi vida. Me gusta, hay veces en que DAFO es necesario.



Una de las mejores cosas que he aprendido del Escultismo es a ver el vaso de mi vida medio lleno (art. 8 "El scout sonríe siempre ante los peligros y dificultades), haciendo todo lo posible para que ahí estén los mejores recuerdos. Hoy estamos acostumbrados a oír que uno se siente muy vinculado con el lugar en que creció. Yo mucho. Soy Salamanca 100%. Mi ciudad es en la que dio clase Fray Luis, cuya Universidad fue dirigida por Don Miguel de Unamuno, que paseaba entre los árboles en que Calisto declaraba su amor por Melibea, mientras Lázaro engañaba a su amo para darse de bruces contra las paredes de su muralla. Al igual que el Licenciado Vidriera supongo que habré quedado hechizado por la apacibilidad de su vivienda. 


Pero una vida son recuerdos, y éstos están en otra parte de mi ciudad; están en mi barrio, con mi gente, en el El Local de Linces, en un banco del Paseo de los Madroños, en La Casa de la juventud de Garrido y en Kandersteg. He crecido en el Barrio Garrido, mi colegio ha sido el San Mateo y el instituto el Francisco Salinas. Y al ver todo ello me vienen a la cabeza las pachangas en la segunda calle, la "Fanfu", la misa de los niños - que Dios me perdone- y los partidos en el colegio El Trebol, o los campos de la Escuela Municipal de Fútbol; La Casa de la Juventud o la cuesta del insti; los botellones. Las tardes sentados alrededor de un banco en el paseo de los madroños, comentando el gol de Midjatovic, el Tour de Pantani, las partidas de pocha en el Lagar, la piscina del Mediodía en verano y en invierno, ese gélido viento que soplaba al doblar la esquina de los cipreses para ir a clase.


Y cuando termina el instituto llega ese momento fatídico en la vida de las personas en que dices y... ahora qué? Bien, pues yo tampoco fui muy original y como otros chicos de esa edad decido estudiar Derecho. Sí, esa carrera que dicen que tiene muchas salidas y que luego no sirve absolutamente para nada. Empecé porque creía que podía cambiar el mundo, la manera de hacer las cosas: el paro, el hambre y cualquier otra pega a los Derechos Humanos que pudiera existir. Aunque más bien me parece que me he quedado por el camino. Qué le vamos a hacer, seré un filántropo frustrado.

Fueron unos años de fiestas, un cierto despiporre e inquietudes asomando por los pasillos de la facultad, me hago árbitro de fútbol y soy scouter de mi grupo. En estas que termino la facultad y uno decide vivir de aquello que ha estudiado y llevo ya dos años trabajando en Talavera de la Reina.

Estoy muy orgulloso de estos treinta años y más agradecido aun a todas las personas que han pasado por mi vida en este tiempo.  Y como he dicho al principio estoy en un punto DAFO de mi vida, y ahora, ¿qué? pues no lo sé muy bien, lo que tengo muy claro es que no quiero dejarme cosas por el camino y creer que se me han ido ciertas oportunidades. Así que a tirar de agenda y pa´lante. Empecemos.

PD: por ciertos motivos achacables a mi persona no he podido publicarlo en la fecha, que hubiera sido mi treinta cumpleaños.